viernes, 16 de junio de 2017

Que PADRE es ser niño

El domingo 11 de junio del presente año, justo ocho días antes del día del Padre viajaba con mis hijos de Morelia a Villa Jiménez, apenas estábamos tomando la Mex 43 cuando les pedí a los niños que me acompañaran en una afición que desde niño e tenido, una pasión desmedida por los autobuses.
Hago un paréntesis en mi historia para contarles que siempre que viajo en carretera en mi coche voy como niño saludando a los conductores de todos los autobuses que nos encontramos en el camino, pero pocos saludan. Es por esta razón que les pedí a mis pequeños me acompañaran en mi afición. Íbamos detrás de un Primera Plus (que por cierto son de los conductores que menos saludan, algunos de sus conductores se ven distraídos) el acuerdo con mis hijos era que al pasar el autobús yo le pitaría y ellos lo iban a saludar, yo pensé que por ser niños a ellos si les iban a saludar, y con tristeza vi que el conductor no los saludo.
Los niños iban felices saludando a todos los conductores que íbamos pasando o que nos alcanzaban, y fueran grandes, jóvenes, hombres o mujeres ningún conductor saludaba a estos niños tan entusiasmados.
Entonces recordé que yo alguna vez hice eso mismo de niño, y mas de una vez unos niños me saludan en carretera. Recuerdo una ocasión que unos niños me saludaron en carretera al alcanzar yo el vehículo donde viajaban, yo para contestarles el saludo les prendí las altas un par de veces, y el papá se hizo a un lado. Yo pensé que el señor creyó que le estaba pidiendo que me dejara pasar y a la vez me dije, ¿que no se da cuenta que estoy saludando a sus pequeños? Ahora comprendo que él sabia que nadie pela a los niños.
Pareciera que llegar a adultos nos borra de la memoria lo que es ser niños, y lo digo porque yo olvide muchas cosas que hacia de pequeño. Y esto que les cuento es lo mismo que nos dice El Principito.
Este día del padre te invito a ti querido lector a que recuerdes lo que es ser niño, que recuperes la capacidad de asombro, la magia de la sonrisa y lo grato que es que te contesten el saludo; un vaso con agua y un saludo no se le niega a nadie, mucho menos a un niño. Olvidemos los problemas, cuando caminemos o viajemos y disfruta del recorrido, no te pierdas de ningún detalle y cuando escuches la voz de un niño diciendo adiós o veas unas manitas agitándose como diciendo adiós con una sonrisa de oreja a oreja no le niegues el saludo y disfruta de la magia de ser niño!

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